Cada mes de septiembre Haro se transforma en un vibrante escenario de fe, cultura y celebración con motivo de las fiestas en honor a Nuestra Señora de la Vega, su patrona. Esta festividad, declarada de interés turístico regional, no solo refleja la profunda devoción de los jarreros, sino que también ofrece una experiencia única para quienes buscan vivir la esencia de La Rioja en su forma más auténtica.
La devoción a Nuestra Señora de la Vega se remonta al siglo XI, y su figura está indisolublemente ligada a la historia y la identidad de Haro. El 8 de septiembre, día grande de las fiestas, la ciudad se engalana para rendir homenaje a la Virgen con una emotiva procesión en la que se traslada su imagen desde la Basílica hasta la Parroquia de Santo Tomás. El fervor popular, los cánticos tradicionales y los trajes típicos convierten este acto religioso en una muestra viva del patrimonio espiritual y cultural de la región.
Aunque la Virgen es el corazón de la fiesta, la programación es tan rica y variada que atrae a visitantes de todas las edades e intereses. Entre los principales atractivos destacan:
- Los conciertos y actuaciones al aire libre, con artistas locales y nacionales que animan las noches jarreras.
- Las vaquillas en la plaza de toros, una tradición que combina emoción y espectáculo.
- Las peñas festivas, con sus coloridos desfiles, charangas y comidas populares, que llenan las calles de alegría y buen humor.
- El mercado medieval, donde se mezclan aromas, sabores y artesanías que transportan al visitante a otras épocas.
- El vino, protagonista indiscutible, con catas, rutas y actividades organizadas por las bodegas locales que permiten descubrir por qué Haro es capital del Rioja.
- Elección de las Guapas de Bilibio, una especie de Miss Haro.
Visitar Haro durante las fiestas de la Virgen de la Vega es sumergirse en una ciudad que combina historia, tradición y hospitalidad. Es vivir la pasión de un pueblo que celebra con orgullo su identidad y que abre sus puertas para compartirla. Es también una oportunidad para descubrir el encanto de esta localidad riojalteña, con su impresionante patrimonio arquitectónico, su gastronomía y, por supuesto, sus vinos mundialmente reconocidos.
Si nunca has estado en Haro durante estas fechas, este es el momento perfecto para hacerlo. Y si ya lo conoces, sabes que cada año es diferente, pero igual de especial. La calidez de su gente, el ambiente festivo que se respira en cada rincón y la belleza de sus tradiciones hacen de esta fiesta una experiencia inolvidable.

