
El otoño convierte a La Rioja en un destino irresistible. Los viñedos se tiñen de rojos, naranjas y amarillos; el aire se impregna de aromas a vendimia; y las bodegas abren sus puertas para mostrar el corazón de una de las regiones vinícolas más prestigiosas del mundo. Si estás pensando en una escapada de fin de semana o en unas vacaciones tranquilas, esta es una de las mejores épocas para disfrutar de la región.
Paseos entre viñedos y catas con encanto. El plan imprescindible en otoño es recorrer los viñedos. Haro, Briones o Laguardia —esta última ya en Rioja Alavesa— ofrecen bodegas históricas y proyectos de autor que organizan visitas guiadas con catas maridadas. Consejo: reserva con antelación, sobre todo los fines de semana, ya que muchas experiencias enoturísticas se llenan rápido. Recomendación viajera: el Museo Vivanco de la Cultura del Vino, en Briones, combina arte, historia y degustaciones, ideal para una visita completa.
Pueblos con historia y tradición. San Millán de la Cogolla, Patrimonio de la Humanidad, merece una parada para visitar los monasterios de Suso y Yuso, donde nacieron las primeras palabras escritas en castellano. En Santo Domingo de la Calzada podrás recorrer las calles del Camino de Santiago y conocer la leyenda del gallo y la gallina. Y si buscas ambiente medieval, Ezcaray es perfecto para pasear sin prisa, además de ser un buen punto gastronómico. Tip práctico: en Ezcaray, reserva mesa en alguno de sus restaurantes antes de llegar; los fines de semana son muy demandados.
Naturaleza en colores de otoño. La Rioja también invita a desconectar en plena naturaleza. La Sierra de Cebollera, con sus hayedos y robledales, es un escenario idóneo para rutas de senderismo fáciles y fotogénicas. Si prefieres un plan relajante, en Arnedillo encontrarás pozas termales naturales junto al río Cidacos, de acceso gratuito. Consejo viajero: lleva calzado de montaña y ropa cómoda para aprovechar las rutas; el clima otoñal puede cambiar rápidamente.
Sabores de temporada. El otoño riojano es sinónimo de setas, guisos de caza y pimientos rojos asados. Acompañados de un vino joven de la última vendimia, forman un maridaje perfecto. Muchos pueblos celebran jornadas gastronómicas en estas fechas: en Ezcaray, las jornadas micológicas; en Anguiano, la feria de la alubia; o en Autol, la del champiñón y la seta. Recomendación foodie: prueba las patatas a la riojana en alguna taberna tradicional de Logroño, junto a un vino del año.
Agenda de otoño
- Septiembre: Fiestas de San Mateo en Logroño, con pisada de uva y ofrenda del primer mosto.
- Octubre: Fiestas de la Vendimia en pueblos como San Asensio o Haro.
- Noviembre: Ferias de setas y alubias en distintas localidades.
Imprescindibles
- Paseo de pinchos por la calle Laurel (Logroño).
- Cata en bodega centenaria en Haro.
- Senderismo en el Parque Natural Sierra de Cebollera.
- Visita a San Millán de la Cogolla y Santo Domingo de la Calzada.
